Porqué no vendemos productos de Sebastopol

Porqué no vendemos productos de Sebastopol

Hay muchas formas de decir que un producto viene de muy lejos, pero no suficientes para enfatizar lo que significa realmente esa distancia. En mi casa siempre se han utilizado expresiones populares viejunas, y como esos juegos de palabras beben mucho de la exageración y la burla, yo me he hecho su embajadora aunque estén pasados de moda… porque si vuelven bien y sino las caras de desconcierto lo merecen. Así, si algo viene, está o se va a Sebastopol significa que ese algo ha recorrido o va a recorrer una distancia absurdamente grande.

Por cierto, Sebastopol está en Rusia, en la península de Crimea más concretamente, y aunque no está tan lejos como la Conchinchina, al sur de Vietnam, o donde Cristo perdió el mechero, la chancla o la fé; la sonoridad de SEBASTOPOL multiplica por 10000 cualquier distancia.

Esta semana preguntábamos esto en el Instagram de @laola, y así terminaron los porcentajes:

Cuando pensamos en sostenibilidad y ecología, al menos una de las primeras cuatro imágenes que vienen a la mente es de personas montando en bici. Sin embargo, hay una manera de cuidar el planeta que sigue pasando inadvertida a pesar de repercutir directamente en la movilidad.

En 2018 el movimiento de mercancías generaba el 8% de las emisiones mundiales de efecto invernadero, y hasta el 11% si se incluían los producidos en almacenes y puertos.

Y sumadas al transporte de personas, se disparan al 25% de las emisiones totales.

El transporte de mercancías puede convertirse en el sector más contaminante en 2050.

Comprar productos de cercanía y no de Sebastopol tiene un impacto enorme y no sólo porque tus manzanas recorran cientos y hasta miles de km para llegar a ti, sino porque esa elección hecha por decenas y cientos de personas puede cambiar todos los productos de un supermercado.

El consumidor tiene el superpoder de elegir y muchos consumidores eligiendo productos producidos y envasados cerca, paran cargueros de 200m. y 40.000 toneladas.

Cuando el precio de un productos extranjero es muy bajo, desconfía, porque no suelen deberse a una sobreproducción o excedentes, sino a sueldos indignos en condiciones que serían ilegales en nuestro país. Es el caso de la sandía marroquí y ahora también senegalesa. Al parecer hace ya diez años que algunas empresas españolas decidieron llevar la producción de sandías a norte de Africa, por razones que ya imaginas: mano de obra muy barata y un clima cada vez menos distinto al del sur peninsular. Pero esto no es sólo culpa de un consumo inconsciente sino de leyes que promueven cada vez más el libre mercado.

Es cierto que a veces los productos nacionales tienen un precio prohibitivo, pero conviene analizar las razones y valorar si son o no lícitas.

Este vídeo explica muy bien el impacto devastador que puede tener el libre mercado en el mundo. El acuerdo UE-Mercosur podría ratificarse este año 2023, 20 años después de que empezaran las negociaciones:

Si te parece que un producto tiene un precio injustificado, por caro o barato, expresa tu disconformidad no consumiéndolo, siempre que puedas, por supuesto.

También se produce el caso contrario: productos extranjeros con precios más altos a los de aquí. Es el caso de las manzanas, por ejemplo. Importamos más del 40% de ellas de países vecinos, a veces por su valor objetivo y otras por puro marketing. De nuevo tú decides si te compensa sabiendo que significa Sebastopol.

manzanas tipos alimentos de cercania

La producción y consumo de manzanas nacionales emite casi la misma cantidad de gases de efecto invernadero que capturan las plantaciones de manzanos. La famosa huella de carbono neutra.

Las manzanas importadas de países de la UE movilizán de 10 mil camiones al año y 10 millones de de kg de CO2 más en la atmósfera.

Ahora toca puntualizar que hay productos producidos fuera de nuestras fronteras que plantean un dilema interesante. En laola andamos todavía a vueltas con el bambú. Sabemos que ya se está cultivando de forma controlada en España, pero no tenemos constancia de que se esté manufacturando. El bambú llamada “planta de los mil usos” es una materia prima excepcional.

vara de bambu

Crece un 30% más rápido que otros árboles de explotaciones madereras.

A penas necesita cuidados frente a plagas y brota sin necesidad de ser replantada.

Captura hasta un 30% más de carbono que especies coníferas destinadas a la construcción.

Es una de las plantas que más oxígeno produce, un 35% más que otros bosques.

Con estos datos el impacto positivo del bambú puede compensar la huella de carbono generada en su transporte a lugares donde no es autóctono, pero sin volvernos locos; producir palillos chinos de usar y tirar es mala idea sean de álamo o de bambú. Sin embargo el bambú es ideal para reemplazar productos de plástico o madera medianamente básicos, con mucha demanda y/o de vida útil corta, porque en ambos casos el daño al medio ambiente es muy elevado, y esta súper planta lo amortigua como ninguna.

Aquí un inciso: nada que objetar respecto a cualquier viaje transoceánico, a la Conchinchina y más allá para adquirir materias primas clave para el desarrollo científico – médico – sanitario. Si hay tomate también en este tema, por favor, hacedme saber.

A todo lo dicho hasta ahora hay que sumar el enorme impacto positivo que tiene el consumo local en la sociedad: la de Sebastopol y la de tu barrio; y en la economía familiar.

Un euro gastado en productos cercanos genera el doble para la economía local.

Ahora espero que se entienda o se entienda mejor porqué en laola sólo vendemos productos sostenibles producidos y envasados en España, a excepción de los productos de bambú, por el momento sólo cepillos dentales, de plantación de Paise Bajos y manufactura española.

Laola no tiene nada contra Sebastopol (contra el presidente de su país quizá sí…), ni tampoco contra el orgullo patrio sano. Nuestra lucha es primeramente ambiental, segundo social y en ningún caso territorial. Así que, a esas dos personas que votaron la primera opción: espero que también os guste la guasa y que cuando leáis “Conchinchina” en algún envío de laola, no confundas ecologismo con xenofobia.

*El quinto pino es otra referencia espacial habitual en laola. Decir que algo está “en el 5 pino” significa que está muy lejos. La expresión nació en Madrid en el S.XVIII, cuando fueron plantados cinco pinos en el Paseo Del Prado desde Atocha hasta Nuevos Ministerios. El 5 pino era el más alejado de la ciudad y el preferido por las parejas para mimarse, ya que las muestras de afecto en público no eran bien vistas.

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Tollitas Húmedas, de «Happy Mistake» a «Terrible Problem»

Tollitas Húmedas, de «Happy Mistake» a «Terrible Problem»

Hace unas semanas preguntábamos esto en Instagram y estos son los resultados:

 

resultados encuesta @laola Instagram toallitas húmedas

Las toallitas humedas son la máxima expresión de la comodidad a pesar todo y contra todo (podría ser el mantra de Homer Simpson).

Su ciclo de vida consiste en:

Ensuciar – Limpiar + Ensuciar = Ensuciar durante más de 100 años y hasta 600 años.

 

También cumplen con: 

La paradoja de los productos de limpieza contaminantes

«Ensucian más que   limpian»

Este producto se empezó a fabricar en masa en 1970 y su invención se trató de lo que llaman un «happy mistake», un error feliz para una industria que mueve miles de millones de dólares, pero otro maldito error de la inconsciencia industrial de hace 50 años. Kentucky Fried Chicken fue el primer restaurante en ofrecer toallas húmedas a sus clientes, y claro, tan bien limpiaban la fritanga de la piel, que por qué no limpiar mobiliario, rimel o caca… fue un pasito mínimo, como de ojo a ojete.

 

kfc Kentucky Fried Chicken wet wipes toallitas húmedas

No es lo mismo tener que asear a un bebé inquieto dentro de un carrito, a -3C, en la cubierta de un barco y con 20 gaviotas acechando el pañal o un tierno humano (exagerado pero no imposible), que limpiarte las manos porque te ha chorreado el frapuccino. Nadie duda de que las 25 cucharadas de azúcar que lleva esa bebida se sienten como Loctite en tus dedos, pero se asume que una persona funcional puede secarse con un papel y lavarse las manos en un baño o fuente. No me mal interpretéis, no quiero ridiculizar, o no demasiado, el uso indiscriminado de este producto que por otra parte no parece un gran problema cuando se tira en el cubo de gris de «restos» (sigue leyendo pasa saber qué pasa en el vertedero).

 

cambiando pañales toallitas húmedas

 

En este artículo de la OCU de 2018 se denuncia la publicidad engañosa de muchas de las toallitas húmedas del mercado. Resumiendo, no te creas las etiquetas que afirman que son desechables o biodegradables. Los estudios han confirmado que las toallitas analizadas: Húmedo biodegradable de Eroski, Fresh de Scottex, Pure de Colhogar y Bosque Verde de Mercadona; no son biodegradables ni desechables por el WC. Algunas de estas marcas llaman a su producto papel higiénico húmedo, pero de papel tienen muy poco y de poliéster (fibras sintéticas = plástico) mucho. Y como todo plástico:

Se convierten en microplásticos antes de degradarse por completo.

Hace unos años leí esta noticia y no entiendo cómo no aparece en cada bolsa de Cheetos, de hecho, pirograbada en cada Cheeto: El plástico emite potentes gases de efecto invernadero cuando se expone a la luz solar. ¿Has visualizado esas islas de plástico del tamaño de Polonia, Corea u Ohio? (a ver si se aclaran), pues qué te digo… que no estás sola/o, y que lo hables y lo compartas con cuanta más personas mejor.

No existe una certificación española o de la UE que identifique qué toallitas se pueden arrojar al WC, por lo que si algún producto incluye algún sello, no es oficial, e induce a engaño.

 

Si todavía no has visto los efectos de las toallitas húmedas cuando estas se tiran al WC, simplemente busca en google «monstruo toallitas húmedas», o no, quédate con esa idea y con este par de noticias, una reciente y otra demente:

recorte periodico noticia rio Támesis desviado por toallitas húmedas

Pero además de la resistencia del material, habría que hablar de las sustancias químicas que lo acompañan. Su humedad es una mezcla de conservantes, surfactantes (permiten la disolución en agua) e hidratantes, que impiden que las bacterias degraden el producto. Algunos de estos ingredientes pueden ser muy dañinos para la salud de un adulto, por supuesto para la de los bebés y raro será que no lo sean para el medio ambiente. De todas formas, no «panicar» porque los conservantes son necesarios para evitar la proliferación de microorganismos dañinos para la salud, y en su justa medida no son perjudiciales. Absolutamente todo en exceso es tóxico.

Las toallitas húmedas se tiran siempre, siempre, siempre al cubo de «restos», el gris

 

El vertedero, debería ser siempre la última opción. Todo lo que acaba en el cubo gris es un fracaso del sistema de gestión de residuos.

Un par de toallitas húmedas no parecen nada en un vertedero pero, de nuevo, hay que multiplicarlas por miles usadas a diario. Cualquier vertedero se come a los monstruos de las toallitas con papas. Es cierto que en el vertedero no hay riesgo de colapso de redes de saneamiento, ni de formación de islas, pero esa toallita vivirá durante cientos de años formando parte de un ser que no para de crecer y de emitir toneladas de metano a la atmósfera.

emisiones de metano desde el espacio

¿Y qué hago?¿Cómo vivir sin ellas?

– Lleva una botella de agua encima, por supuesto no desechable. Te sirve para sobrevivir a 45°C a la sombra, reanimar en desmayos e incluso para limpiarte con ayuda de un trozo de papel o tela.

– Si necesitas jabón, una opción es llevar pequeños trozos de jabón en un tarrito y otra mucho más práctica, es hacerte unas tiras de papel o tela jabonosas. Parece laborioso pero se hacen muy rápido y puedes hacerte un montón de una vez. Tienes muchos vídeos en internet sobre cómo hacerlos, pero te lo explico en unos pocos pasos, para ahorrarte los mil y un anuncios que les preceden:

  • Coge un trozo de papel (cuanto más absorbente mejor) o una tela porosa preferiblemente no sintética y extiéndelos sobre una superficie impermeable.
  • Con ayuda de un pincel (vale el de cocina de silicona, también tipo lengua o un pincel de toda la vida) esparce jabón líquido hasta cubrir toda su superficie ¡sin convertirlo en una piscina de jabón!. *Con jabones sólidos estas tiras quedan incluso mejor porque cuando se seca, las láminas quedan más firmes. Sólo tienes que derretir un trozo de jabón al baño Maria y expandirlo de igual forma.
  • Deja secar el papel o tela completamente y después córtalo para transportarlo. Con pedazos de un par de centímetros vas a conseguir lavarte las manos perfectamente.
bandas jabonosas caseras 1
bandas jabonosas caseras 2 alternativa a toallitas húmedas
bandas jabonosas 3 alternativa a toallitas húmedas

– También puedes fabricar tus propias toallitas húmedas con tela, papel absorbente y los ingredientes que quieras, incluidos aceites esenciales. El proceso es parecido al de las bandas jabonosas pero tendrás que guardarlas en un lugar hermético para que no se sequen. Tienes otro buen puñado de vídeos en Internet que lo explican paso a paso.

– En laola tenemos echado el ojo a varios productos podrían utilizarse como toallitas húmedas sin esquilmar el medio ambiente ni en su producción ni en su degradación.

Y la conclusión de este post me ha quedado perfecta para cualquier cosa de usar y tirar, y juro que el parecido con la evolución de las relaciones personales es pura casualidad: probablemente NINGUNA de las alternativas te guste tanto como las toallitas del súper, pero el crecimiento de tu conciencia ambiental va a hacer que las ames con locura.

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Una ley por billones de colillas de nada

Una ley por billones de colillas de nada

Esta semana compartimos esta noticia en las redes de laola y preguntábamos en Instagram si era tan buena noticia como parece, o hay matices acerca de quién acabará pagando la limpieza, y como suele pasar la opinión está algo dividida:

recorte noticia industria tabacalera tiene que pagar por ensuciar playas
Resultados encuesta instagram laola sobre sentencia industria tabacalera, tabaco a pagar limpieza de playas

La industria tabacalera parecía intocable hasta hace unos años, pero la prohibición de publicidad, la aparición del cigarrillo electrónico y por supuesto, la contundencia científica sobre los efectos en la salud, tienen al tabaco en la puerta de urgencias. ¿Será que sus efectos sobre el medioambiente lo lleven directo a la UCI? Mira, aquí hace falta otra encuesta, porque no puedo con la curiosidad de saber si hay exfumadores por conciencia ambiental.

 

Si eres de los/las que fuman en momentos de estrés, te aconsejo no leer lo siguiente con tabaco cerca, porque según la OMS:

 

Las tabacaleras destruyen 600 millones de árboles.

 

Explotan 200 mil hectáreas de tierra (250.000 campos de fútbol aproximadamente).

 

Gastan 22 mil millones de litros de agua.

 

Producen 84 millones de toneladas de CO2 cada año, sólo en fabricación.

 

La huella de carbono de toda la industria del tabaco equivale a una quinta parte del CO2 emitido en un año por los aviones comerciales. 

 

8 millones de muertes al año… Este dato hay que cogerlo con pinzas, porque es imposible determinar las muertes de fumadores pasivos, por ejemplo.

 

En el mismo informe se apunta que los países más pobres son los más afectados (nunca lo hubiera imaginado), porque conceden al tabaco agua y tierra vitales para alimentar a su población.

Espera, que no acaba aquí. “Los productos derivados del tabaco son los que más basura arrojan al planeta y además contienen más de 7 mil sustancias químicas tóxicas que se filtran en el medioambiente».

 

4,5 Billones de de filtros al año contaminan océanos, ríos, suelos y playas.

 

Los filtros están hechos de acetato y celulosa, un plástico no biodegradable que se fragmenta en microplásticos que lo contamina todo (agua, suelo, comida…) durante los 10 años que tarda en desaparecer. Por cierto, se ha demostrado que los filtros no eliminan parte del alquitrán del tabaco, sino que se empezaron a utilizar para emplear menos tabaco y vender más engañando a los consumidores. Toda una estrategia de marketing homicida, ya que los filtros facilitan la inhalación y hacen que el fumador consuma más rápido con la falsa sensación de reducir los riesgos para su salud. No lo digo yo, sino varias investigaciones universitarias como esta de la Universidad Estatal de San Diego (California).

 

La 2da. Fuente de contaminación con plástico del mundo, después de los envoltorios de comida, bebida, productos de higiene y bolsas de la compra.  

 

Si me permites, te sugiero que sólo por hoy dejes el tabaco y te sirvas un copazo; ya mañana lo dejas definitivamente y empiezas a pensar con qué sustituir los espirituosos.

En el informe de la OMS también puedes encontrar lo que le cuesta a países como China, Brasil o Alemania limpiar los desechos del tabaco y como España se ha sumado a Francia y San Francisco en la implementación de esta ley que responsabiliza a la industria tabacalera de la limpieza de su producto.

¿Te imaginas que todas las industrias se responsabilizaran de los desperdicios generados por sus productos durante toda su vida útil y no útil, hasta que estos desaparecieran por completo? ¡Qué fantasía! A ver qué industria ponía a circular productos con tóxicos y con presencia quasi infinita… Seguro que alguna multinacional habría, porque el plástico resulta tan rentable que compensaría el dinero invertido en su recuperación y limpieza. Sí, soy de las que piensa que las empresas deben responsabilizarse, pero eso no significa que el ciudadano se irresponsabilice por completo. Si esperamos a que nos obliguen o nos prohiban, tendríamos la libertad y voluntad del fitoplancton y dejaríamos en manos ajenas nuestra propia vida y la del planeta.

Y aunque aquí podría acabar, tengo que recordarte que en laola, no hay empaque que no se degrade y perjudique medioambiente, ni producto que dañe tu salud o la del planeta. Hazte y haznos un favor a todos, deja el tabaco y consume de manera consciente y medianamente sobria.

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